27/03/07
Teniendo una cita
Estoy acostumbrada a tener citas a semi-ciegas. Dicen que soy atrevida, pero yo creo que tengo un sexto sentido que hace que detecte rápido cómo es la gente. Así que cuando me encuentro con alguien ya estoy prácticamente segura que esa persona vale la pena, o al menos, que no será una mala persona. Lo que más me preocupa es si él tendrá la misma sensación que yo.
Aunque a veces no lo parezca, tengo poca confianza en mí misma; y más aún cuando me gusta salir con chicos más jóvenes que yo. La experiencia debería decirme que no me preocupara, hasta ahora ninguno ha salido corriendo, todo lo contrario; aún así, siempre me intranquilizo un poco antes de conocer a alguien. De todas formas, ante una nueva cita, tampoco me preocupo demasiado; pienso que si no le gusto, cada uno a su casa, y ... punto pelota.
El caso de Ernest ha sido distinto. No sé si ha sido la cantidad de veces que habíamos anulado la cita lo que ha hecho que esta vez estuviera nerviosa, o que me preocupara un poco más. Cuando hablábamos por cam, él decía que yo era muy atractiva, y ahora me daba miedo de que en realidad se desilusionara, pues yo no me lo considero para nada.
Cuando le comenté a mi compañera de trabajo y muy amiga mía que iba a comer con él, empezó con las preguntas.
- ¿Y qué te vas a poner?.
- No sé, algo sencillo.
- No, si vas a comer saliendo de la oficina, ves sofisticada, que vea que eres importante.
- Trabajo para alguien importante, pero yo no lo soy. Y no quiero utilizar un estilo que no es el mío, aunque para trabajar a veces lo haga.
- Sí, mujer, esos pantalones a rayas que tienes y las botas de chúpame la punta.
- El no es muy alto, no hace falta que use tacones...
Pero aún así, estuve toda la tarde dándole vueltas a lo que me iba a poner, incluso fui de compras.
El jueves en cuestión, cuando llegué a la oficina, lo primero que hice fue entrar en el hotmail, no fuera caso que hubiera dejado algún mensaje anulando nuevamente nuestro encuentro. Por suerte, nada.
A la una, mi móvil vibra. Lo abro con miedo. Uiiiiiii, aparece el nombre: Ernest. Ya estamos, seguro que lo anula de nuevo. Pero no, ¿Confirmamos?. Bueeeeeeeno, menos mal, parece que esta vez va a ser posible.
![]()
Habíamos quedado cerca de nuestros respectivos trabajos, los dos íbamos a ir en moto. Yo llegué primero y me esperé cerca de las escaleras, tal como él había dicho. Iban llegando motos, una detrás de otra, y yo miraba con curiosidad. ¿Cuál sería?. Un chico con el casco todavía puesto camina hacia mí; a pesar de llevar el casco, se le ve la cara, y a mi no me gusta. Espero que no sea ése. No, pasa de largo.
Otras motos se acercan, una chica, dos chicos, otro que ni me mira... Por fin, una moto pasa por delante de mí, alza la mano y sonríe. Me acerco a él.
- Te he reconocido enseguida, pelo inconfundible –sonríe.
No sé qué decir.
- ¿Cuánto hace que nos conocemos ya? –sigue él.
- Tres meses.
- ¿Tanto?. Bueno, parece que esta vez lo hemos conseguido.
Empieza a hablar y no calla. Mejor.
Nos sentamos en la mesa, el restaurante fashion total. Se sienta frente a mí, sonríe.
- Al natural también tienes los ojos muy bonitos –y al decirlo se sonroja.
- Gracias –sólo se me ocurre responder.
- Y a mí, ¿cómo me ves?, ¿te parezco jovencito?.
- Bueno, con traje pareces más mayor de lo que parecías por cam.
- No es por impresionar, eh, es mi disfraz de trabajo. A mí me pareces exactamente igual que cuando te veía.
Comimos prácticamente lo mismo (buena señal, gustos similares). Hablamos sin parar, los dos. Era su primera cita con alguien de Internet. La conversación fue sobre nuestros trabajos (el suyo muy interesante), mis anécdotas con personal variado de Internet (sin entrar en detalles, naturalmente), y no nos dimos ni cuenta y ya habían pasado las dos horas.
Los dos teníamos que regresar al trabajo. Nos levantamos, se acercó a mi oído y susurró: ¿Dejas que te invite?. Salimos a la calle, momento crucial. Es el peor momento de este tipo de encuentro, peor aún que el que te ves por primera vez.
Entonces él dice la palabra mágica:
- Repetiremos, ¿no?.
Yo asiento con la cabeza.
- Pero una noche –dice él.
Se acerca, me da un beso en cada mejilla y cada uno se sube en su moto.
Regreso a mi trabajo con una media-sonrisa.
- ¿Cómo ha ido? –pregunta mi amiga- Uiii, conozco esta cara, ya no te interesa...
- Que sí, que es muy agradable, muy simpático y muy mono.
- Ya veo, en cuanto lo tengas del todo y caiga a tus pies, adiós muy buenas.
- No, en serio, éste parece interesante, ahora falta ver si regresa, que ya conozco la Ley de Murphy.
Eso fue jueves. Hoy es lunes, sin noticias. Yo, preocupada.
Hace un rato, salgo del gimnasio, miro el móvil, tres sms. Uno de ellos, el que más interesa, Ernest.
- ¡Me encantó comer contigo el otro día!. ¿Cuándo repetimos con más calma?.
00:15 Permalink | Comentarios (8) | Email esto



Comentarios
Suena estupendamente.
Y coincide bastante con mi experiencia.
No me refiero contigo, sino de conocer gente que ya conoces.
No sé si me explico.
Anotado por: Adúlter | 27/03/07
Bueno, seguro q repite. Si no te contestó antes fue por no dar a entender q se moría por volver a quedar. Seguro q es pronto la segunda cita; y yo también creo q es mejor una cena...
Saludos desde el Inframundo.
Anotado por: Credendo Vides | 27/03/07
yo una vez tuve una cita a ciegas y la verdad es que me fue bien. pero no sé por qué jamás hemos vuelto a coincidir.
Anotado por: Anire | 27/03/07
Debe ser difícil hacerse una idea de alguien en tan poco tiempo, al menos en lo que se refiere al trato personal. Aunque lo pintas bien y por lo que cuentas parece majo.
Ahora esto de las citas a ciegas tiene que poner de los nervios...A ver si pronto nos cuentas más de este Ernst (por cierto se llama igual que mi vecino).¿?
Anotado por: xienra | 28/03/07
Vidas paralelas...ays...cómo me suena todo eso!!!!!
1beso enorme!
Anotado por: mordandis | 29/03/07
Si insistes al día siguiente puedes ser considerado demasiado ansioso pero dejar pasar un tiempo prudencial puede ser una imprudencia. Es tan difícil como emocionante saber cuando acertar con una mujer por eso me alegro "solidariamente" por el acierto de Ernest y por los efectos colaterales sobre ti. (pero un sencillo sms dos horas después de despedirse de ti no habría estado de más)
Beso
Anotado por: jordi | 29/03/07
y que me das envidia y todo...
Anotado por: Grace | 01/04/07
SI eres importante
Anotado por: hnh | 04/04/07
Dejar un comentario