06/05/07
Amarga victoria
Aunque parezca increíble, ese fin de semana me comporté, y me quedé en casa conmigo misma. Ofertas no me faltaron, porque está comprobado que cuando uno está receptivo a recibir ofertas, éstas no llegan; y cuando no las quiere, ahí están en avalancha. Es como aquello de morirte por tener pareja, y entonces no ligar ni pagando, y cuando la tienes, te salen moscones por todas partes.
Tuve que decirle que no a Jaime, por tercera vez (creí que ya había entendido que no quería salir más). Le dije que no a Isaac con un correo un poco desagradable. También, aunque un poco más sutil, le dije que no a Armando.
Pero el colofón se lo llevó Koldo.
![]()
Desde aquella noche en la que me volvió a dejar plantada con sólo un “No estoy animado”, cuando faltaban dos horas para encontrarnos, nunca más había sabido nada más de él, y eso que nos habíamos encontrado en el msn más de una vez. Pero había salido sin ni saludarme.
Así que me sorprendió encontrarme un correo suyo, y además bastante directo: “¿Estás sola esta noche?, ¿quieres que nos veamos?”. Sí, lo estaba, pero no le contesté. Al poco rato, otro: “Eooooo”. Yo nada.
Me eché mano al bolsillo, mi móvil estaba vibrando. Había dos sms. Los dos suyos: “¿Qué tal estás?”. Por educación, ya que eso sí lo tengo, le contesté: “Bien, ¿y tú?”.
Volvió a sonar un sms:
Koldo: ¿Quieres que nos veamos?. Paso por tu casa a las 11.00.
Mira que bien, ya lo da por supuesto, incluso me pone el horario.
BdG: No, gracias, ya tuve bastante la última vez con tu plantón.
Koldo: Te prometo que esta vez no te plantaré. Traeré una película.
BdG: No quiero quedar más contigo.
Aunque no lo parezca, me cuesta soltarlo así. Y menos con alguien que hace sólo pocos meses me había interesado.
Silencio.
Cuando ya era de noche me conecté con el portátil delante de la TV. Apareció conectado y... ¡milagro! me saludó.
Eran las 10.30 cuando empezamos a hablar, y las 11.45 cuando nos despedíamos del msn, así que no voy a alargarme mucho con la conversación. Sólo los rasgos más llamativos. Empezó a hablar de las ganas que tenía de verme, que no sólo era sexo, que traería una peli y hablaríamos.
- No, lo siento, pero no –le dije.
- Soy idiota lo sé.
- Un poco sí –añadí.
- Yo quiero verte, que compartamos una película, follar contigo... dormir contigo.
Luego empezó a hablarme del trabajo, de lo muy liado que había estado, de los problemas que tenía.
- Mañana es fiesta, no tendría que irme corriendo como la última vez.
- No, esta noche dormiré sola.
- Tú quieres, lo sé.
- Estoy harta de las relaciones que estoy teniendo últimamente. No quiero que se repita más la historia. Y ni tan siquiera sé porqué me gustabas –añadí.
- Y aún te gusto.
Ahí ya me picó.
- No, ya no. No te confundas.
- Todavía un poco. Si vengo, me abres la puerta, ¿no?.
- No.
- Bone, por favor. No te quiero sólo para acostarme contigo, no sabes lo que he llegado a pensar en ti.
¡Cuánto hubiera dado por oír eso de su boca hace 4 meses!. Aunque ya sé que lo que le pasa ahora es que está encoñado, nada más, aunque quiera disfrazarlo.
- Es que si no he quedado contigo estos días es porque no tenía tiempo y no querías que pensaras que sólo quería sexo contigo. Yo quiero quedar contigo para hacer cosas.
- Lo siento, todo esto tendrías que haberlo pensado antes.
- Lo he pasado mal en el trabajo este mes pasado, y no quería pasar por tu casa y rayarte con el tema. Pero si me dejas te lo contaré un día... Hoy, por ejemplo.
- No, no me lo hagas repetir más. No quiero quedar contigo.
Y cuando le decía esto no sentía ningún tipo de satisfacción.
- Quiero verte hoy, quiero estar toda la noche contigo, y tú también me quieres ver a mí.
- ...
- Sé que quieres verme. Los dos queremos quedar. Tenemos una vida, no la desperdiciemos.
¿Ahora me dice eso?. ¿No fue él quien me plantó la primera vez diciendo que no tenía sentido que nos viéramos más, que no teníamos ningún futuro juntos?.
- Hacemos una cosa, te lo piensas, me desconecto, y me mandas un sms diciéndome qué hago.
Me metí en la cama, y era tal mi cansancio que me quedé dormida. Me despertó un mensaje en el móvil a las 12.30.
Koldo: No me has dicho nada.
BdG: Te lo he dicho antes, no quiero quedar.
Koldo: Vengo, y me abres.
BdG: No vengas, no quiero malos rollos.
Koldo: Bone, please.
BdG: Buenas noches.
Me costó volverme a dormir, pero cuando lo hice, fue con un amargo sabor, ni tan siquiera fue victoria.
20:50 Permalink | Comentarios (6) | Email esto



Comentarios
lo llevas claro, cuanto menos quieras tú, más se empeñará él. No sé porque siempre tiene que ser así. Hay un chico me suele llamar diciendo eso de
-mañana voy a tu casa.
y yo: -ni se te ocurra.
tu historia me lo recuerda. y después de varios meses, no viene, pero sigue llamándo y diciéndo lo mismo, supongo que con la esperanza que algún día quizá cambie de opinión y si asi fuera seguramente para entonces el ya no querría.
Anotado por: m | 07/05/07
Saber decir no es difícil pero por lo que se ve encajar esa negativa es más difícil todavía. Personalmente prefiero perder la oportunidad de un si, amparado en un no tibio, que quedar por imbécil por no saber encajar un no rotundo en su momento. Espero que se entienda que parece lioso....
Anotado por: xienra | 07/05/07
El rechazo es la mejor forma de tener a alguien pegado por más tiempo. Los imposibles mueven más metas q las cosas conseguidas, así q ahora tendrás q oír más mensajes suyos seguro.
Pero al menos, supiste cortar a tiempo.
Saludos desde el Inframundo.
Anotado por: Credendo Vides | 08/05/07
Genial este Koldo, machacón hasta lo imposible. Al menos, que te pague ls aspirinas. (Tú eres un poco masoca?como aguantas ese acoso tan, tan... simple?)
Un beso solidario
Anotado por: jordi | 09/05/07
Totalmente de acuerdo con Jordi, tú te mereces cuanto menos una victoria amarga con alguien menos simple. Ese Koldo no te llega ni a los talones cariño...si had que quedarte con mal sabor, que sea por alguien que lo merezca.
Bien por ti!!!!!!!!!
Anotado por: SOBREVIVIRE | 15/05/07
El tipo... bueno, en fin... de todos modos...ahora confiesa¿seguro que no querías? :D
Anotado por: Adúlter | 16/05/07
Dejar un comentario