06/06/07

Porque no hay nada que contar

Muerto el perro, muerta la rabia, ¿no?, eso dicen. Muertos los amantes, muertas las historias de desamor, o sea, la base de este blog, apenas nada que contar.

Eso de encontrar una pareja estable, que no formal, y que encima tenga que provocarme gusanillos en el estómago, está de lo más complicado. Aunque nunca nadie dijo, ni yo misma, que eso iba a ser fácil.

Jaime volvió a mandarme otro mensaje por si queríamos vernos alguna noche. Visto que no se daba aludido con mis respuestas de: “Tengo niños, no puedo” y que nunca añadía la coletilla de: “Pero, podemos buscar otro día”, que es lo que suelo decir si realmente me interesaba quedar, pues tuve que responderle que estaba saliendo con alguien (aunque fuera mentira cochina). Sólo así dejó de mandar mensajes.
medium_00032272.jpg
Hugo (antes H), el tacaño, sí se dio por enterado con el mensaje de: “Esta noche tengo niños”, y ni corto ni perezoso me eliminó directamente del msn.

Armando me dejó un mensaje de: “Me tienes abandonaoooo”. Y a mi respuesta de: “Estoy sin apetencia sexual”, también dejó de llamar. Es uno de los más antiguos, se puede decir que hemos estado tres años así, pero ni una sola vez he estado en su casa (no, no está casado), sólo que supongo que no habrá querido inmiscuirme en su vida. Tampoco es que yo hubiera ido más allá, pero sé que nuestra “relación” era puramente sexual, y se había convertido, una vez más, en monotonía para mí.

Supongo que la culpa ha sido mía. Todo este tiempo sin querer comprometerme con nadie, la única solución era ir de uno a otro sin querer profundizar más allá de lo que había.

Así, que siendo consecuente con mi decisión, llevo unas semanas en casa, sola, con mi ordenador, mis gatos y poca cosa más.

El otro día soñé que se publicaba una novela con mi blog (ingenua, jaja). Y a mí, cuando me daba cuenta, me daba pánico que mis amigos-amantes pudieran leer todo lo que he rajado de ellos. Porque, la verdad, pocos o casi ninguno se ha salvado. Hasta ahora sólo Samuel y alguno más, pero ahoraSamuel ha empezado a cansarme también.

A mi decisión de no volver a quedar por ahora con él porque me estaba agobiando, su respuesta fue clara.
- Ningún problema –dijo.

Habíamos estado cuatro meses viéndonos cada vez que yo tenía libre, y si él me conociera bien, sabría que eso no iba a ser bueno. Ocupaba todo mi espacio vital, mi fin de semana desaparecía totalmente con sus encuentros, y me ahogaba.

Hace poco volvimos a hablar.
- ¿Aún estás anti-social y sin ganas de salir?.
- Sí, aún sigo así. No me apetece tener nada con alguien con quien no me sienta enamorada, o al menos “un poco enamorada”.
- ¿Lo dices por mí, también? –se aventuró.
- También.
- Ningún problema, volvió a decir.

Samuel me cansa. Últimamente va de lo que no es, va de cabrón (o al menos eso dice), y no lo es, para ir de cabrón, hay que nacer; va de graciosillo, y tampoco lo es; va de machito, y nada (no sabe); va de ligón (y para nada); va de buen amante, y …

La chica que le gustaba (o decía que le gustaba) pasa olímpicamente de él.
- Mis amigas alucinan con eso, dicen que cómo es posible que no me haga caso –dice-. Claro que ellas son mis amigas, y no son subjetivas.
- Bueno, por suerte hay gustos para todos.
Me estaba resultando pedante.
- ¿Qué quieres decir?.
- Pues que no todos gustamos a los mismos (por no decir, que parece que no te has dado cuenta, pero a mí tampoco me gustas).
- Ah, claro. Por cierto, ya veo que al final vamos a pasar juntos el verano tú y yo.
- Eeeeiiinnn?????.

En fin, que seguiré esperando a mi príncipe azul, alguien por el que sienta “algo” aunque no sea amor del todo. Me conformo con un leve cosquilleo como pasó con César, Marcos, Koldo o incluso Ernest, de quien por cierto, nunca más se supo.

Y hablando de Koldo… ya sé que no tengo perdón, entonaré el mea culpa, pero aún volví a hablar con él. Me mandó un sms para ver si quería verlo.
- No te entiendo, cuando quedamos siempre me plantas, y luego me persigues hasta la saciedad.
- Es que nunca he salido con nadie mayor que yo, y a veces, cuando lo pienso, me asusto, pero la verdad es que estoy muy bien contigo y quiere seguir viéndote.

Y yo, tonta que a veces soy, voy y me lo creo, o me lo quiero creer, y me dejo.
Así que cuando empieza a mandarme mensajes antes de dormir del tipo: “Buenas noches, guapa”, “Me gustaría poder verte ahora, aunque sé que no es posible” o “Estaba pensando en ti”, pienso que si se lo curra un poco, quizá acabe quedando con él.

Comentarios

Ay Bone, Bone...mira que la dispersión nunca es buena para encontrar esa pareja estable no formal que vamos buscando eh???. Yo también ando con el mismo tipo de necesidades, así que te dejo un arechuchón bien fuerte, que sé que te sentará de maravilla. Besos guapa!

Anotado por: SOBREVIVIRE | 06/06/07

uy uy uy que veo que te acercas peligrosamente...te estás dejando engatusar con sus palabras!!!

Anotado por: Musi | 06/06/07

Madre mía, has hecho una buena limpieza eh? Al final terminarás quedando con Koldo, pero recuerda q puede volverse a echar atrás y tener q quedarte con el ordenador.
Mejor buscar nuevos horizontes nuevos no?
Suerte de igual modo, pues como tú bien dices, encontrar el cosquilleo en el estómago es difícil (a no ser q tomes bebidas gaseosas jejeje).
Saludos desde el Inframundo.

Anotado por: Credendo Vides | 06/06/07

¿Con Koldo...?


Ufff. Pues este es sapo de los no convertibles eh...No hay duda "sapus calenturientus nocturnis". Se nota lo bien que me cae, a que si...

Anotado por: xienra | 06/06/07

Apoyo la idea de los nuevos horizontes.
Lo de Samuel no tiene nombre, oiga... qué cosas.

Anotado por: Grace | 08/06/07

Astenia primaveral, reina?? uys...o epoca perezosa?? a mi a veces no me motiva ni uno solo de los que me voy encontrando... y otras no encuentro el tiempo?? qué incongruente...

1beso mu grande

Anotado por: mordandis | 10/06/07

Niñaaaaaaaaaa a tí te afectan los cambios de estación como a mí eh??. Ya puedes ir contándome cómo anda todo!

Anotado por: sobrevivire | 12/06/07

Dejar un comentario