11/11/07

Descolocada

Como un pulpo en un garaje. Así me sentí yo el viernes por la noche.

Con eso de que quería dejar de conocer gente por Internet, aproveché para salir con unas compañeras de trabajo que se han quedado desaparejadas, y de paso, íbamos a un cumpleaños de uno que también trabaja con nosotras. Ya dije hace tiempo que sufro de pavor a las multitudes, me agobian cantidad, así que pensé que primero cenaríamos algo nosotras, después iríamos al bar de copas donde comenzaba la fiesta, y luego, cuando ya se fueran a la discoteca, pues yo pasaría y me iría a casa.
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Al final, la cena resultó ser en casa de una de ellas. Bebieron vino tinto (yo lo odio), si lo llego a saber me traigo mi botella de blanco. Se colocaron todas, menos yo, claro. Se arreglaron para salir “de pesca” con ropa de “viernes por la noche”, supongo. No sé, hace tanto tiempo que no salgo así que lo había olvidado. Se maquearon de arriba abajo, y yo me sentí descolocada ya antes de salir de casa.

Una de ellas criticó las citas por Internet. Claro, bonita, si yo tuviera tu edad, ganara la pasta que tú ganas (que da para comprarse de todo y más) y tuviera todo el tiempo del mundo y ningún compromiso, tampoco me haría falta buscarlo a través de Internet. Aunque ya me di cuenta, una vez allí, que yo estaba totalmente fuera de lugar. Sí, una que no me conocía me quitó 11 años de encima, y por la tarde, horas antes, otra me había quitado 8. Pero no me consolaba.

Una vez llegamos al bar -yo ya estaba pensando en dar media vuelta antes de llegar- yo seguí sintiéndome descolocada. Una de las chicas, la que no trabajaba con nosotros, pero era amiga de una, no paraba de hablar (odio la gente excesivamente simpática), sí, ya sé que soy un poco rara, pero que le vamos a hacer...

Otro handicap: con eso de que todos/as me quieren buscar pareja, cosa que no soporto, ya que al igual que me llenan a mí la cabeza hablándome de alguien, a ese supuesto alguien también se la deben llenar hablándole de mí. Así que en el momento en que te lo presentan, y te vienen a decir: “Ahí os quedáis”, viene lo más incómodo de la situación, cuando uno de los dos no gusta al otro, lo cual siempre suele suceder.

A este handicap se había añadido que el chico que me querían presentar hacía dos o tres semanas que había empezado a salir con una chica y, por supuesto estaba ahí. Su amigo, por lo visto nada conforme con la relación con esa chica, insistió en presentármelo. Pero bueno, ¿por algún momento a ese pobre se le pasó la cabeza que yo pudiera gustarle al muchacho? ¿y más aún comparándome con la chica que llevaba colgando del brazo?. Conozco mis límites. Así que después de las presentaciones, y yo abochornada total, cada uno por su lado. Peor aún, otra amiga también repitió la presentación y fue de lo más incómodo.

Me di cuenta de que yo ya estaba out en todo esto. Me bebí mi Martini en dos sorbos (había más hielo que nada) y me dediqué a contemplar, pues siempre he sido muy mirona. Pero no contemplaba a los chicos, no, contemplaba todo lo que tenía por delante, y vi que esa ya no era mi guerra. Así que las dejé ahí bebiendo Tequilas a punta saco, y me regresé a casa.

Además ya es invierno (o casi), y no soporto el invierno. Ahora es cuando llega aquel momento en que digo que me dedicaría a invernar hasta la primavera.

Y recapitulando mis cosillas, decir que Ernest me volvió a anular la cita. [A lo mejor es que el doble de Koldo y no me he enterado]. Sí, me puso una excusa: que tenía una reunión y que no acabaría a tiempo, pero eso fue el jueves, y aún hoy no tengo noticias. Creo que da para entender que muy interesado no debe estar el chico. Pero entonces... ¿pa qué llama?. Ya digo, otro que tal.

Koldo... vale, ya sé que merezco unas cuantas collejas por nombrarlo. Sólo diré que sigue insistiendo. De hecho, lleva así más de cuatro meses, y cuando le digo que sí (que reconozco haberlo hecho) me lo anula. Me repito: entonces... ¿pa qué llama?. Mandó unos cuantos sms cuando estaba saliendo para la great party. Mandó uno esta mañana, cuando desperté. Le contesté: “Sí, estoy sola, pero no quiero quedar contigo”. Por un momento imaginé que me respondía: “¿Y quien te ha dicho nada de quedar, so tonta?”, pero no lo ha hecho. Mejor. Ahora sí, dadme la colleja.

Samuel me mandó un mensaje por si querría salir a cenar con él. Lo malo es que añade algo sobre el desayuno... Siguiendo fiel a mi apología de no dormir acompañada (a menos que valga la pena, y mucho) pues como que el desayuno ya no entra, y lo de antes de dormir, casi que tampoco.

Lo de Celso lo tengo entre ceja y ceja y espero lanzarme a la piscina. Aunque no sé si habrá agua.

Comentarios

no creo que tengas tú la culpa de nada de eso, la gente es que a veces empieza a hacer cosas muy raras que no van con nosotros y realmente deseamos que nos trague la tierra o desaparecer!! así que fue mejor que les dejara poniéndose como quisieran y bebiendo hasta el agua de los floreros.

siempre he alucinado con los que van de celestinos... ¿realmente creen que necesitamos su ayuda para conocer a alguien? pues mal vamos entonces...

Anotado por: Musi | 11/11/07

Ja,ja,ja, me encanta tu sentido del humor.

Ya sabes que se pierde práctica si uno no hace uso de la función (y aunque sobre gustos no hay nada escrito, eso del Martini a la hora de las copas esta un poco...)

Ya sabes en cualquier caso "librenos Dios de la gente de buena voluntad" sobre todo cuando intentan buscarte pareja, mira que suelen tener mal ojo.

Bueno que me has hecho sonreir un poquito, gracias

Anotado por: luis | 12/11/07

Madre mía, la fiesta parece sacada de una peli de los Hermanos Marx, o quizá sólo sea tu forma de contarla jejeje.
Menos mal que dicen que una retirada a tiempo es una victoria eh?
Con respecto a las collejas, como ya he visto que sabes q te las mereces, no te las envío, pero con ganas quedo eh?
Y Ernest, pues mira, él se lo pierde.
De Celso, lo mejor, lanzarse a la piscina; si no hay agua, algo de hierba habrá q amortigue el golpe no?
Saludos desde el Inframundo.

Anotado por: Credendo Vides | 12/11/07

"¿por algún momento a ese pobre se le pasó la cabeza que yo pudiera gustarle al muchacho? ¿y más aún comparándome con la chica que llevaba colgando del brazo?"

Reconociendo que lo de emparejar gente me parece bastante impropio, me gustaría decirte que no se cual es el motivo por el que no podrías haberle gustado. ¿Solo por que llevaba una chica guapa del brazo?. Bone, Bone...¿y que es eso de tus limitaciones? Será que tengo mal dia eh, pero no me ha gustado nada leer eso,...Tú como mujer y como persona puedes gustar sin más, otra cosa en la que si coincido contigo es que igual el momento no era el adecuado.


Ummm, hoy no hay gato...¿?

Anotado por: xienra | 12/11/07

Tu experiencia resulta cómica como la contás con tanto sentido del humor... pero sé por experiencia que tales situaciones resultan bastante incómodas. Detesto cuando la gente "bien intencionada" trata de "resolverle" a una la vida. ¡Brrrr...! hasta escalofríos me da!

Con respecto a Celso, sigo siendo partidaria de arriesgar. Animo con eso!

Saludos!

Anotado por: Ana | 15/11/07

Todos hemos pasado por situaciones en la que nos hemos visto descolocados. No pasa nada.

Lo que me preocupa seriamente es que hayas pueso la foto de un pulpo. ¿No tenía fotos de gatos en el garaje?

Un beso desde la Fortaleza

Anotado por: Oren | 18/11/07

Que conste en acta señoría que te sentiste out por la gente que tenías a tu alrededor eh?. Si llegas a venirte de marcha con los míos, hubieses disfrutado como una enana y además, habrías bebido vino blanco!!!!!

P.D: Cuando quieras marcha por Sevilla, silbaaaaaaaaaa preciosa!

Anotado por: SOBREVIVIRE | 20/11/07

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