24/12/07

Ampliando horizontes

Al fin lo hice. Recorrí los 300 km que me separaban de Cosme, teniendo en cuenta que él hizo otro tanto para llegar a un punto intermedio.

Después del último encontronazo en nuestra conversación por msn, se había disculpado en un posterior encuentro.
- Supongo que te sale la vena machista –le había dicho yo.
- No me sale, sólo que no sé que me pasa.

Creo que desde entonces no habíamos vuelto a hablar más, hasta el viernes por la mañana. Cuando entro en mi oficina tengo la costumbre de encender mi msn, aunque siempre estoy en No conectado, por aquello de que hay que trabajar, pero así curioseo a ver quien entra a esa hora, que suele ser poca gente, por no decir nadie. Pero sé que a primera hora es fácil encontrarlo a él. La noche anterior me había dejado un mensaje: “¿Qué haces este sábado?”.

Decía que el viernes por la mañana lo encontré conectado y charlamos, y al poco rato me preguntó si quería que nos viésemos este fin de semana. Mi respuesta, esta vez, fue rápida, sin pensármelo demasiado.
- Sí, ¿a medio camino?.
- ¿Reservo hotel?.
- ¿Hotel? ¿y si no nos gustamos?.
- Bueno, habrá que dormir, ¿no?.

Y la verdad es que hasta me hacía ilusión. Iñigo se había ido a pasar las fiestas fuera con su familia, de César no sé nada (como siempre, pues aparece y desaparece como un espejismo), a Koldo ni mentarlo, Celso va diciendo que de este año no pasa que nos conozcamos (ha puesto fecha para el próximo fin de semana, y eso habrá que verlo)..., Samuel tal vez consiga que quede con él si logro obviar lo del "desayuno", así que me apetecía conocer por fin a Cosme después de un año. La verdad es que el sábado por la tarde había quedado con Armando, pero éste era anulable.
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Llegué tarde porque me perdí (para variar), pero él estaba en la puerta del hotel. Ahí me entraron todos los miedos, ¿y si no soy lo que espera?. Ya sé que eso lo hubiera podido pensar cualquiera de los que he conocido, pero... recorrer tantos km para luego encontrarnos cara a cara y pensar: ¿Qué hago yo aquí?.

Él sonrió, se me acercó y me dio un beso en los labios. Ahí supuse que si no le hubiera gustado nos hubiéramos quedado con los dos besos cordiales en las mejillas. Fuimos a tomar algo, fuimos a cenar y sin dejar de hablar (no sé cual de los dos es más charlatán, creo que yo). Subimos a la habitación y seguimos hablando hasta que empezó a besarme, besarme y claro... ya se lió.

Nada más terminar cuando aún me estaba recuperando suelta:
- ¡Qué horror! ahora hablarás de mi en tu blog, y dirás: “pobrecillo, es buen tipo, pero como amante....”.
- ¿Por qué tendría que decir yo eso? –reí.
- ¿No nos dejas a todos a caldo en tu blog?, bueno, lo supongo, porque como no me lo dejas leer...

Pasó la noche entre risas y abrazos, y la verdad, mi miedo se había disipado. A veces pones demasiadas expectativas en un encuentro y luego viene la desilusión; sin embargo, esta vez no había sucedido así.
- Tengo una amiga que me dijo que sabía que se había enamorado cuando el hombre con el que se acostó la abrazó y se quedó dormido en lugar de salir corriendo. Pero supongo que tú no eres de las que piensas eso –dijo él.
- Bueno, es cierto que no soy partidaria de dormir acompañada, pero eso es preferible a que se esté vistiendo a los cinco minutos.
- Si quieres, puedes irte a casa –dijo riendo.
- ¿No te jode?, vete tú –le dije riendo a la vez.

Esta mañana todo ha sido igual, risas, conversaciones, sexo... Me pregunto si podría llegar a interesarme de verdad por ese hombre. Porque, además, por primera vez es alguien que tiene mi edad.

Nos hemos despedido en el punto en que las autopistas se separaban cada una en una dirección. Él ha levantado la mano a través de la ventana, yo he hecho lo mismo, y una sonrisa se dibujaba en mi cara. Aunque.... poniéndome en lo peor (como siempre) me da a mí que aquí termina la historia.

Esta tarde, para mi sorpresa, me ha llamado Pepe (P8 para los desmemoriados).
- ¿Cómo va tu vida? ¿y tus novios?.
- Bahhh! pues todo igual –he dicho.
- Así que sigues con 18 a la vez –ha reído él- ¿aún te apetece que tomemos un café cualquier tarde de éstas?.
- Claro, me encantaría.
- Miraré mi agenda a ver qué, que no es que esté muy llena, sino que está tan vacía que no sé donde escribir –ha seguido riendo.

Pero... me hace ilusión verlo.

Comentarios

Bueno Bone pues parece que pinta bien ¿no?, aunque no sé si alegrarme.

Feliz Navidad

Anotado por: Luis | 24/12/07

ay ay ay que ya nos estamos liando de nuevo :P

Anotado por: Musi | 26/12/07

Quizá sí sea Cosme el que te dé esa felicidad que buscas, quizá aún quede algún hombre sensato...(quizá sueño con los ojos abiertos, jejeje).
Saludos desde el Inframundo.

Anotado por: Credendo Vides | 20/01/08

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