02/03/08

Problemillas....

Hace días que tenía que hacerlo: sacarme unas manchas que tenía bajo los ojos. Y esta semana me ha tocado. Yo que no me pienso las cosas dos veces, fui al consultorio del cirujano y en veinte minutos salí sin manchas pero con tres puntos bajo cada ojo, eso sí, tapados por una ristra de tiritas que me hacían parecer un indio comanche. Lo peor vino después cuando empezaron a aparecer sendos morados que querían asomar por debajo de la colección de tiritas. Con esas pintas no era plan de pasearse mucho por ahí. Sin embargo...

b94804d962603e4e01e0475ed247f159.jpg
El jueves recibí un mensaje de Koldo. Creí que estaba desaparecido, pues llevaba tres semanas sin mandarme el consabido sms de todos los viernes, para ver que hacía. Esta vez fue en jueves, previsor que es él [al fin y al cabo, no sé para qué].
Koldo: ¡Hola! ¿Mañana estás libre?. Besos.

Le mandé otro sms intentando resumir mi aspecto poco favorecedor. Luego pensé que porqué lo había hecho, si al fin y al cabo, sin tiritas tampoco hubiera querido quedar con él. Sabía que tendría efecto instantáneo, ya que él que da tanta importancia al aspecto y a la edad, no querría verme así. Y eso que no me saca ni de paseo, sólo me hubiera visto él...

El viernes el mensaje fue de Celso, resucitando de entre los muertos. Bueno, de hecho, había dado señales de vida el viernes anterior. Porque ese viernes al final no salí con Ernest [como yo ya suponía]. La excusa esta vez fue que tenía ensayo. ¿Ensayo de qué? ¿acaso es actor, músico...?, no sé ni me importa, porque por ahora está ya fuera del círculo, como se diría. Esa noche salí con Iñigo, quien a pesar de saber que yo estaba a la espera de la confirmación de Ernest para salir o no, me dijo que si al final yo estaba libre, le apetecía salir conmigo. Y fue mientras estaba con él que recibí el sms de Celso:
Celso: Hola, tremenda, ¿ya pasó tu cumpleaños?.

No le contesté en ese momento. Mi amiga le llamó cobarde: “¡Es un cagao!, no se ha atrevido a pasar un fin de semana contigo para celebrar tu cumpleaños”. No sé, al fin y al cabo la idea había sido de él, no mía.

Bueno, todo eso viene a cuento que este viernes lo veo conectado.
- Pon la cámara, anda, que me apetece verte –dice.
- No me funciona ahora, de todas formas, tengo la cara como un mapa...

Y me pongo a recitar todas las gracias que adornan mi cara en este momento.
- Pero eso se te irá pronto, no te preocupes. ¿Haces algo hoy?.
- No, pero me quedo en casa.
- ¿Estarás libre el próximo viernes?, lo digo para vernos...
- ¿En persona? –aventuro.
- Claro.
- Bueno, ya se verá.

Porque aunque reconozco que dije que me gustaba mucho, aún que no lo parezca, tengo dos dedos de frente, y es del todo inútil pillarme por alguien de 25 años; así que ha pasado nuevamente a formar parte del pelotón.

Sábado tenía que quedar con Jess, que había estado en Roma durante quince días. Había dicho que nada más llegar me mandaría un mensaje para vernos [cosa que yo dudaba, después de mis últimas experiencias]. Pero sí, el viernes mismo me mandó el mensaje. Le escribí contándole, de nuevo y por enésima vez esta semana, que es lo que me había pasado, y que no creía que ese aspecto fuera bueno para una primera cita.

Contestó que no le importaba. “Eso sí que es un chico como Dios manda, que no le importa el físico”, dijo una compañera de mi trabajo, muy ingenua, eso sí. “¿Italiano? ¿y tú crees que es la cara lo que le va a mirar?” dijo otro con mucha mejor intuición y malas ideas.

Y ese mismo viernes, suena el teléfono, Pepe (P8), a ver si quería comer con él el domingo. Le dije que me hubiera encantado, pero....
- ¿Y se ve mucho?.
- Pues un poco.
- ¿Y a ti te da apuro?.
- Bueno, lo digo más por ti, que todo el mundo me mira.

Al colgar, mi hijo de 10 años se me queda mirando y dice:
- ¡Ahora que estás con esa cara y todos quieren quedar contigo!.
- Eso parece –dije yo.
- Pues te aseguro que yo contigo no iría por la calle.

¡Hay que joderse con el niño!.

En fin, que al final, aunque hubo acumulación de insinuaciones, con el único que salí fue con Jess. Y se cumplieron los pronósticos del mal pensado de mi compañero de trabajo. Pero... tampoco despertó en mí mariposas.

Comentarios

En fin... yo creo que te daría más apuro a ti que a ellos. A mí personalmente me daría verte así o no, pero para ellos no sé... algun puede sorprenderte!
Ya ha quedado claro que Jess no...
A mí el que me mola es Iñigo de toda la vida, cásate con él a distancia, que con los gatos podría morir

Anotado por: Musi | 02/03/08

En parte tiene razón tu hijo. Sólo en parte, en eso de que te llaman cuando no quieres salir por lo de la cara, sólo en eso.
Pero mira, al final conociste al italiano, y si con tiritas se hizo lo q se pudo, sin ellas quizá salgan las mariposas...
Saludos desde el Inframundo.

Anotado por: Credendo Vides | 02/03/08

jajajj, lo de tu chaval no tiene nombre.... que tio.

Un beso y venga que lo de la cara ya está casi superado....

Marea@

Anotado por: Marea@ | 03/03/08

Lo de la cara no creo que tenga mucha importancia enseguida se te pasa y acabas mejor que antes.

Lo del nene muy bueno, ya sabes que hay edades en las que solo se dice la verdad, como uno la piensa en el momento, ya cambiará.

Y lo del italiano, pues oye mejor dedicate al producto nacional, que está mal exportar buenos productos...

Lo siento creo que me ha quedado un poco "chauviniste"

Anotado por: luis | 03/03/08

Desde el desconocimiento i la ignorancia, y con el riesgo de opinar donde no se pide mi opinión...
como vas a criar mariposas con tanto moscardón?

Anotado por: Miquel | 03/03/08

jejejeje, la sabiduría infantil... por cierto ¿qué hace usted este fin de semana?

Anotado por: pepeltenso | 04/03/08

Oye, a mi tambien me ha impresionado lo de tu hijo. ¿Ya no se pueden dar galletas, ¿no?...que injusticia...

Anotado por: Xienra | 05/03/08

Espero que tengas una buena recuperación

Anotado por: minijuegos | 12/03/08

Dejar un comentario